De nuevo en casa, tras un par de semanas locas.
No, no era una despedida definitiva. Era una despedida personal a mí misma; me fui para separarme de algo que quería dejar atrás y recuperar una parte muy pequeña pero muy importante que me pertenecía y que dejé en algún sitio hace mucho. Creía haberla perdido. Malevich fue sólo una excusa, un significado apropiado para la ocasión.
Diluvia en la ciudad, todo es agua y un poco de frio. Perfecto, aquí me quedo: sentada en la cama, el ordenador sobre mi regazo, una taza de té a mi izquierda puesta sobre el I Ching (edición antigua).
El piso está tranquilo y casi a oscuras. Es sábado y es primavera. Llueve.
Suena Versatile Heart, en concreto The Way I Love You, al que seguirá Go Home, seguro. Las escuché demasiado en un determinado momento, cuando no conseguía decir en alto ciertas cosas. Ahora que ya puedo, esas mismas canciones siguen viniendo a hacerme compañía pero de otro modo. Continúan sonando tristes, por supuesto, pero el pinchazo que antes hería ahora es una simple presión en el dedo que produce escalofríos. Signo de que siento, de eso estoy segura.
Estamos en mayo. Cuando salga el sol, yo saldré a por margaritas. Blancas.
sábado, 10 de mayo de 2008
miércoles, 23 de abril de 2008
martes, 22 de abril de 2008
un león rosa
¿Por qué?
Porque es simplemente divertido o entrañable o gracioso.
Porque me ha hecho reir.
Porque tanto niño me hace feliz y quiero que mi sobrino llegue ya. Y enseñarle cosas como esta, aunque tenga que esperar todavía mucho para que entienda algo (pero, la música es la música, ¿no?).
Porque hoy es un buen día sin que haya un motivo concreto. Y quiero celebrarlo.
Porque me deshago con los leones de melena rosa.
Porque sí.
Y porque os quiero ver sonreir. Sólo por eso.
sábado, 19 de abril de 2008
ese otro sitio en el que vivo

The Courtesan Karakoto of Chôjiya, c. 1801-1804
Kitagawa Utamaro (1753-1806)
Kitagawa Utamaro (1753-1806)
Por algún motivo, siempre he tenido la ligera impresión de no pertener al lugar en el que me encuentro. Algo que desconozco me ha hecho mirar con frecuencia hacia un lado buscando el recorrido exacto que me llevara lejos, para encontrar al final del camino una especie de respuesta reveladora y tranquilizante. Lo más parecido a coger aire con todas tus fuerzas para luego soltarlo y saber que una parte de él se ha quedado dentro cumpliendo la función que le corresponde: hacerte vivir un rato más.
Por algún motivo, mi cabeza se inclina siempre hacia la izquierda esperando descubrir los susurros que llegan con las horas intermedias del día, cuando el sol ya está alto para estas latitudes y justo empieza a calentar. Debe ser la ensoñación de la primavera, el olor dulzón de ciertas flores por la noche o una inexplicable necesidad de sonreir por culpa (os doy las gracias) de los demás, que empiezo a pensar que no todo pasado fue mejor. Sí, es cierto. Las cosas cambian y aunque muchas -bueno, algunas- desearíamos que no lo hicieran, con el dejarse ir de los días logras darte cuenta que cerrando los ojos, dando tres vueltas sobre ti mismo y volviéndolos a abrir, puedes acabar por el suelo y riendo histéricamente como cuando éramos pequeños y disfrutábamos sin más con este juego malévolo al que nos sometían los mayores.
Y aún y así, siempre pedíamos más. Porque, al final, disfrutábamos sabiendo que tras el momentáneo mareo siempre recobraríamos el equilibrio y con él, el mundo.
viernes, 11 de abril de 2008
all the same...
Augie: "You'll never get it if you don't slow down, my friend."
Paul: "What do you mean?"
A: "I mean, you're going too fast. You're hardly even looking
at the pictures."
P: "But they're all the same."
A: "They're all the same, but each one is different from every
other one.
You've got your bright mornings and your dark mornings.
You've got your summer light and your autumn light.
You've got your weekdays and your weekends.
You've got your people in overcoats and galoshes, and you've
got your people in T-shirts and shorts.
Sometimes the same people, sometimes different ones. And
sometimes the different ones become the same, and the same
ones disappear. The earth revolves around the sun, and every
day the light from the sun hits the earth at a different angle."
P: "Slow down, huh?"
A: "Yeah, that's what I'd recommend. You know how it is.
Tomorrow and tomorrow and tomorrow, time creeps on
its petty pace."
"Smoke - Raucher unter sich", Germany (1995)
Dir. Wayne Wang
Written by Paul Auster
viernes, 4 de abril de 2008
estuve allí
martes, 1 de abril de 2008
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