miércoles, 15 de diciembre de 2010

sábado, 4 de diciembre de 2010

Paciencia


s/t
2010



Nunca sabrás apreciar los matices más delicados del vino si no has paseado entre viñedos una mañana de domingo, no especialmente fría, en silencio, despacio. Si no sientes los aromas de la tierra, todavía exhalando la humedad de las primeras horas del día, como te acompañan en un recorrido improvisado y sin rumbo. No es necesario si te dejas llevar y te pierdes en cada detalle, en cada racimo de uva diferente del anterior. Cada uno con luz propia, con carácter propio.

Nunca sabrás entregarte si antes no has entendido lo más primitivo de su origen: la tierra que lo contiene y que lo ve nacer. La que también a nosotros nos soporta, con paciencia. Como al buen vino. ¿Quién no aguardaría con idéntica paciencia si supieramos que lo que notamos aquella mañana de domingo se hará placer?

Tendremos que buscar pequeñas dosis de paciencia...

viernes, 19 de noviembre de 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

raíces


s/t
2010




dónde acaban nuestros pasos
y empieza la historia.

martes, 5 de octubre de 2010

¿y si fuera verdad?







"... creo que no tiene sentido contar con los dedos los años que quedaron atrás y añorar la juventud perdida. Pero al evocar la propia vida pasada y rememorar sus acontecimientos, deberíamos ser capaces de evocar aquellas ocasiones en las que, con el corazón inflamado, nos quedamos extasiados de pura felicidad. De no ser así, no nos queda nada por lo que merezca la pena vivir."

Kusamakura, Natsume Soseki






miércoles, 1 de septiembre de 2010

de puertas y mantas


s/t
2010


otra puerta más
otro trayecto más inconcluso
otro recorrido hacia otro de mis pasados.

hay tantos que cuando un pedazo de alguno de ellos aparece
no sé en qué parte del puzzle recolocarlo.

la vida es como una manta tejida a base de retales,
siempre en manos de una anciana.

jueves, 29 de julio de 2010

cuando llueve, a lo mejor...


s/t
2010

Tras el camino recorrido, giras sobre ti.
Allí lejos deberías reconocerte, escuchas a una voz de fondo.
Pero en lo único que piensas es en resguardarte
de la lluvia que cae lentamente.
Fina y penetrante,
igual que el frio que te obliga a meter la nariz a tres palmos del suelo.

"Mira", suena de nuevo.
"Demasiado revuelo ahí fuera para nada.
Espero que este agua calme unos ánimos mal llevados;
porque nos empeñamos en gritar hasta desgañitarnos,
a reñir por lo que pensamos,
a renunciar a nuestros sueños por culpa de los que pasaron antes,
a mirar de reojo por si nos pisan,
a enfadarnos,
a ahogarnos en nuestros (nuestros x2) problemas,
a olvidarnos del resto del mundo que nos roza el codo. No están tan lejos..."

Qué mundo nos ha tocado vivir,
qué mundo nos empeñamos en vivir.

Parece que no aprendemos.
Ni siquiera en vacaciones.