lunes, 23 de febrero de 2009

A orillas de un rio lejano


Firenze, octubre de 2008


Hoy que el lunes ha empezado diferente... hoy que el sosiego sería una buena alternativa... hoy que las ganas de largarme son iguales que siempre... hoy... recuerdo paseos sin nostalgia. Otros llegarán, me digo para dislocar la rutina.

miércoles, 18 de febrero de 2009

postales anacrónicas


Zaragoza, junio de 2008


Si no fuera por las fechas, creería que la memoria es siempre una ilusión creada a partir de cero...

lunes, 16 de febrero de 2009

sábado, 14 de febrero de 2009

Cupido se sintió ridículo aquí abajo

Me convierto en una incrédula.
Leo palabras esperanzadoras
que en mí se desbordan en mares.

No estoy para ensayos,
el blanco irrumpe demasiado deprisa
y aún me restisto a recubrirlo de juventud incierta.

Hoy las palabras vuelven a caer en picado
una
dos


y paro la cuenta antes de caer rendida.
Me pregunto qué paso con los deseos, los sueños, las esperanzas. Ah, sí... los di al mejor postor. "Más se perdió en... " Siempre el mar de por medio, engullendo todo lo que entra. Mis ojos aún se balancean entre dos mareas ya inexistentes.

Dejemos la valentía aparcada cuando no hay nada que hacer, por favor. Hay fuerzas más potentes dispuestas a neutralizar los buenos augurios. Y cuando las aniquilamos, "lo siento, fin de función". Cerramos a negro.

martes, 3 de febrero de 2009

fotos tempranas y cabilaciones vespertinas


Barcelona, 3 de febrero



La aldea más cercana

Mi abuelo solía decir: "La vida es asombrosamente breve. Ahora, en el recuerdo, se me condensa tanto que apenas logro comprender, por ejemplo, cómo un joven puede decidirse a cabalgar hasta la aldea más cercana sin temer que -dejando a parte cualquier calamidad- ni aun el transcurso de una vida feliz y corriente alcance ni de lejos para semejante cabalgata".

Un médico rural (1919), Franz Kafka


... igual que él, tengo mis dudas. No veo claros los proyectos, ni tan siquiera si pudieran llamarse así... A estas alturas, todo sigue igual que siempre. Y yo, con el mismo miedo e impaciente. Maldita combinación.



sábado, 24 de enero de 2009

lo que no fue

Sábado, 24 de enero de 2009.

Se me hace extraño pensar que se ha ido, sobretodo por no haber sabido de él durante tantos días, meses, no tanto años. Otra persona que se va, en el silencio de mi vida. Alguien que por lazos familiares debía haber sido tanto pero que la vida no lo permitió. Sólo en momentos puntuales, llámese infancia, cuando la mente no perturba, la existencia no condiciona y los caminos no discurren con tanta determinación.

No lloro, pero casi. No sé exactamente por qué. No nos unía más que el apellido, losa y lastre de una realidad absurda que ha marcado demasiado, que ha distanciado tanto y que te lleva a pensar si todo en este mundo es igual de frágil. La falta de confianza en el ser humano empieza, en ocasiones, desde el lado derecho de tu propio nombre. Qué marcados venimos, qué ridícula es nuestra soberbia.

Estoy triste... vacía. No dejó de ser nunca mi... , a_ lo_ lejos (no sonrío, aunque podría). Y sin embargo, algo interno rechaza la idea de renunciar a la existencia del otro. Qué frágiles, pero qué curiosos me resultan los lazos humanos. Se establecen sin nuestro consentimiento y nos anclan a los demás de por vida, muy a nuestro pesar. No por falta de ganas sino por nuestra predisposición al incumplimiento estricto del deber. Quizás eso sea algo que venimos olvidando (despreocupando, marginando, desatendiendo... largo etc.), más por la necedad de pensar que bastantes cargas llevamos a diario que por la necesidad de sentirnos pertenecientes a un selecto club con pedrigrí diverso y secretamente auténtico: nuestra familia.

Cuesta tanto reivindicar aquello que tienes más cercano! Qué débil es nuestra memoria, qué quebradizos son nuestros afectos cuanto menos los escogemos. Y así, los meses pasan, los hijos crecen, los trayectos discrepan hasta el día de la llamada: "tal ha muerto". Y tu garganta se contiene por decencia, cuando lo que tal vez debería gritar es: "no es justo. tenía tantas cosas que contarle. tenía tantas cosas que contarme...". Pero, ya lo sabemos de antaño. Las palabras no dichas continuarán en el destierro.

Buen viaje, tio.

lunes, 15 de diciembre de 2008

inundaciones


Tidal Pools
Jason Orton




Todo en ella se había desbordado;
su cabeza, su cuerpo, sus propios límites
ya no eran tan diáfanos como antaño.
Esta vez, el mar no le devolvió
consuelo.